viernes, 1 de julio de 2011

Capitulo V. 1959.






Capitulo V

1959.

            Los motivos que darán origen a las luchas del año 59, tenían sus antecedentes en el régimen de viáticos y compensaciones para el personal ferroviario que por razones de servicio actuaba fuera del lugar donde vivía. Ese régimen que regia desde el año 1955, y era catalogado por la gremial de “irracional e injusto” al establecer topes máximos, había sido producto de un Convenio entre el Ministerio de Obras Públicas, el Directorio de afe, la Federación Ferroviaria y la Comisión Asesora de AFE. Ese Convenio también había estipulado el funcionamiento de una Comisión integrada por las partes ante quien se habían radicado los cuestionamientos  sin lograr ningún resultado positivo”.
            A principios de 1958, una iniciativa del Director de afe, el Teniente de Navío Carlos Garat, tampoco logro avances en el tema. En setiembre de ese mismo año, trabajo una nueva Comisión a instancias del gremio, que traslado al Directorio un proyecto de Reglamento de Viáticos y Compensaciones, que incluía, además del personal de guardas y conducción[1], a los trabajadores de las cuadrillas de Vías y Obras.
            El 27 de enero de 1959, la Federación Ferroviaria le reclama al Directorio la aprobación del nuevo Reglamento o que en su defecto y en carácter provisorio establezca un aumento del 50% de los actuales viáticos y compensaciones “pues los vigentes, producen al trabajador un doble déficit: el de su hogar, impuesto por el alto costo de la vida, y el que impone el cumplimiento del servicio, ambos cada día agudizados por el constante alza de los precios[2]. Ante ese reclamo el Directorio se había limitado a decir que “no puede encarar el problema por más que comprendía la necesidad del personal” debido “al cambio político habido en el país y a la resolución del Consejo de Gobierno en materia de Presupuesto”.
            El 6 de febrero, en conferencia de prensa la Unión Ferroviaria resuelve dos paros de medía hora del personal de Conducción y Guardas para el día 11 y convocar a una Asamblea General de Delegados para los días  7 y 8 de marzo “a efectos de adoptar las medidas que las circunstancias aconsejen”.[3]
            El 2 de julio de 1959, la Federación Ferroviaria realiza una conferencia de prensa en la que informan de las reivindicaciones que vienen formulando desde tiempo atrás (llenado de vacantes, valoración de funciones, presupuestación de personal, incremento de viáticos y aumento general de $150.00), al Directorio “reiterada en varias oportunidades” y “hasta la fecha no se vislumbran soluciones”, por lo que”ha decretado la movilización total del gremio”.[4] Según informa al Federación cuando se creó AFE revistaban en el organismo 10.000 ferroviarios, y en julio de 1959 solo quedaban 9.500, de los cuales 2.500 estaban sin presupuestar.
            El 6 de julio se realiza un acto de los ferroviarios en el Ateneo de Montevideo.
            El 12 de setiembre, los ferroviarios  celebran su V Congreso Nacional para definir un conjunto de puntos, que constituirán las reivindicaciones  que pautaran un plan de lucha para los últimos meses de ese año. Entre las resoluciones están aquellas que determinan las futuras medidas de lucha: declarar al gremio en estado de alerta, constituir un Comité de Acción Gremial al que facultan a tomar las medidas que estimen convenientes, un plazo de 30 días para tomar medidas de lucha y dos medidas de lucha para los días 18 y 30 de setiembre.[5]          El Congreso tuvo a su consideración, el ingreso del gremio ferroviaria a la Mesa Coordinadora de Entes Autónomos, resolviendo aprobar el ingreso condicionándolo a  a que todos los gremios se comprometan a no tomar ninguna medida de lucha sin ser resuelta por la Coordinadora; que el gremio que no acate esa decisión, “lo hará a su solo riesgo y no implicará en el mismo a los demás integrantes”; las posiciones “que presenten las Organizaciones tendrán que contar con la aprobación previa de la Asamblea del gremio que la formule”.     
            El 14 de setiembre la Federación Ferroviaria traslada al Directorio los reclamos resueltos por el V Congreso Extraordinario Ferroviario.
            El 18 de setiembre se realiza la primera medida resuelta por el Congreso. A las 10 y 30 horas por espacio de un minuto se hacen sonar los silbatos de las locomotoras.
            El 30 de setiembre, se realizan dos paros de media hora en todas las líneas férreas.[6]
            El primero de octubre, es puesto en conocimiento de la opinión pública la decisión de un conjunto de gremios, entre los que se encontraban además de los ferroviarios, el Sindicato Autónomo del Ómnibus, el Sindicato Regucci y Voulminot, la Unión Centros de Marinos, la Unión de Obreros y Empleados de Ómnibus Interdepartamentales y el Comité Acción Obrera Independiente de amdet, de propender a la creación de la Federación de los Trabajadores de la Industria del Transporte y Afines, “que agrupe en su seno a organismos sindicales de probada y límpida actuación”.[7] La iniciativa apuntaba a relacionar dicha federación “en el plano internacional con la poderosa Federación Internacional de Obreros del Transporte (itf)”. Esta iniciativa era impulsada por una Comisión pro Federación Nacional del Transporte y Afines integrada  por la Unión Ferroviaria junto a otros 4 sindicatos y levantaba un plan primario de reivindicaciones  que incluía Convenios Colectivos con escala móvil semestral; jubilación a los 25 años y el 3x4 jubilatorio; representación obrera en la Caja de Jubilaciones, Extensión del subsidio por enfermedad; Aumento de las Asignaciones Familiares; ley de fueros sindicales y Reforma Agraria. Según estos gremios, “poderosos gremios de esta industria, ante el fracaso de las Federaciones existentes, por su notoria vinculación política, y por su escaso interés en los problemas propios que nos afectan…”.
            El 27 de octubre la federación Ferroviaria mantiene una entrevista con el Directorio de AFE, en la que las autoridades le trasladan una propuesta salarial.
            El 30 de octubre, la Federación Ferroviaria le responde al Directorio de afeque  los referidos aumentos son insuficientes (…) y no contempla las solicitudes y reclamaciones del V Congreso Extraordinario Ferroviario”.[8]
            En el marco de reclamos salariales “nuevamente se ha puesto en marcha el gremio ferroviario. 10.000 trabajadores distribuidos hacia los cuatro puntos cardinales de la república, formando grupos disímiles por sus funciones, costumbres, educación y medios ambientes, pero unidos por ese hermoso sentimiento que es la solidaridad humana, han rodeado las organizaciones gremiales, aprestándose para la lucha que parece inevitable[9]. Los reclamos de la organización gremial de los ferroviarios, estaban radicados en lograr además de un ajuste salarial de carácter general, que desde el 1º de enero de 1959 el valor de la compensación de la “Olla” sea de $2,40 para el personal de las cuadrillas de Vías y Obras, promociones, presupuestación de personal, viáticos.
            El incremento de la movilización  que se materializaba con una manifestación del gremio a realizarse el 4 de noviembre, tenía decidido la realización de un paro al día siguiente y la huelga el día 10. La profundización de las medidas, habían sido precedidas de giras al interior y 23 asambleas en distintos puntos del país[10] y una intensa información brindada por las audiciones radiales que tenía el gremio.[11]
            Un artículo titulado “Sin precipitaciones y sin dilaciones”, daba cuenta de una polémica que sin duda estaba instalada en el gremio: “Hemos escuchado a nuestros compañeros censurar la demora en comenzar la lucha activa”. Luego de explicar que “la organización de un movimiento de esta amplitud y consecuencias requiere una cuidadosa preparación”, deja constancia de que “existen otros factores, que por razones obvias no podemos hacer públicos, y que inciden de manera fundamental en la táctica de lucha que debemos seguir”.
            Otro artículo se refería a otro problema que enfrentaba la movilización que era producto del nuevo mapa político instalado en el país a partir de las últimas elecciones. El mismo buscaba “alertar (…) para el momento en que la lucha entre en sus fases más duras (…) en dichos momentos corra también entre nuestras filas el infundio (…) que estos movimientos se realizan con el objeto de hacer fracasar en su gestión al presente gobierno (…) pocos gremios o ninguno han combatido con mayor fervor que el nuestro la infiltración política en sus filas (…) son precisamente quienes conociendo necesidades que rompen los ojos, de sus centros políticos traen a los gremios las consignas partidarias (…)pretendiendo atar los brazos a los trabajadores para impedir, las luchas (…) el gremio debe marcarlos a fuego porque son precisamente, agentes de la división que los trabajadores honestos tienen la obligación de combatir para mantener a sus sindicatos como una sólida herramienta en defensa nada más que de sus legítimos intereses”.
            El 24 de noviembre,[12] en una conferencia de prensa, la Federación Ferroviaria que venía realizando movilizaciones, reconoce que “en toda nuestra lucha gremial realizada, no hemos podido alcanzar el establecimiento de un aumento que compense la pérdida de nuestros índices de consumo”.
                        A raíz de dicho conflicto  se había instalado una Comisión Mediadora que había llegado a un supuesta formula de arreglo de un 30% de aumento, que los ferroviarios evaluaban que “dista mucho de nuestras aspiraciones”. Efectivamente, la Dirección de Estadísticas y Censos establecía las fluctuaciones  de los índices de precios de los artículos, llegaba a cifras muy alejadas del 30% que ofrecía la Comisión Mediadora.[13] Los ferroviarios denunciaban, por otra parte la discriminación que sufrían con relación  a los aumentos que recibían otros gremios.[14]
            El 25 de noviembre el Comité de Acción Gremial pone en conocimiento del gremio ferroviario, los resultados logrados en las tratativas con la Comisión Mediadora en acta firmada el 25 de noviembre y por la cual se había resuelto no iniciar la huelga por tiempo indeterminado programada para ese mismo día. Las tratativas se realizaron en el Senado de la República y fueron suscritos por los senadores  Wáshington Beltrán, José Pedro Bruno, por AFE su Presidente y Vicepresidente Raúl Penadés y Carlos M. Garat; y por la Fedración Ferroviaria, su Presidente  Asunción Sánchez, y los directivos Casal, Juan F. Delfino, Julio R. Bornio, Omar Bellerati, Domingo Varela, Pedro Toledo, Adalberto Engel y Edilberto Fornesi.
            La Federación Ferroviaria deja constancia que ha levantado la iniciación de la huelga decretada para el día de hoy, a los efectos de poner a consideración del gremio la fórmula acordada, y acuerda que las filiales que componen la Federación, consulten a sus respectivas asambleas sobre el convenio suscrito, debiendo expedirse antes del día 2 de diciembre en que se reuniría el Comité de Acción Gremial para tomar posición definitiva.[15]












[1] El personal de Conducción comprendía a maquinistas, foguista y conductores de coches motores. Los dos primeros por ley 9.700 del año 1937 tenían derecho a acogerse a la jubilación, a cualquier edad a partir de contar con 30 años de servicio, de los cuales los 10 últimos deberían ser en ejercicio de su profesión. Al nacionalizarse los ferrocarriles, la ley 10.937 del año 1947, extiende el beneficio a ese personal cuando sean funcionarios de una empresa pública y a los conductores de coches motores. Documento (141037FF) archivo del autor. 
[2] El valor del viático diario era de $ 6.00 y el tope máximo mensual de $ 80.00.
[3] Documento de la Unión Ferroviaria del fcc de archivo del autor.
[4] Documento de archivo del autor.

[5] Documento de archivo del autor.
[6] Ibid.
[7] Ibid.
[8]  Ibid.
[9] Ibid.

[10] Entre el 17/11 y el 30/11 se realizaron asambleas en Estancuela, Rosario, Cerro Chato, Melo, Monte Coral, Sarandí del Yí, Kilómetro 296, en Reboledo, San Ramón, Suárez, San José, Tupambaé, Fraile Muerto, Talita, Chileno, Blanquillo, Toledo, Mal Abrigo, Tapia, Solís, La Floresta, Molles, Mansavillagra, Pan de Azúcar, Sudriers, San Carlos, José Ignacio y Rocha.
[11] Los martes y viernes a la hora 18.45 en CX 24 La Voz del Aire y los jueves a las 18.30 en CX 10 Radio Ariel.
[12] Documento de archivo del autor.
[13] Según Estadísticas y Censos, de junio de 1958 a junio de 1959, existió una suba del 54%, lo que sumado  un promedio de los meses  de junio a noviembre, lo elevarían a un 76,5%.

[14] El gremio bancario un 50.03% ancap y pluna  encima del 55%.
[15] Según la formula acordada, se lograba un 5% más de lo ofrecido en una propuesta anterior, llevando el porcentaje de aumento  para el año 1960 a 35% y además se establecen  formulas referentes a otras reivindicaciones planteadas.

miércoles, 1 de junio de 2011

Capitulo VI.1961: LA MOVILIZACIÓN CONTINÚA.






Capitulo VI
1961:
LA MOVILIZACIÓN CONTINÚA.

            Entre el 3 de mayo y el 5 de junio de 1961, los trabajadores se mantuvieron en conflicto. Concluyo el mismo, con la instalación de una Comisión Bipartita que debía instrumentar algunos de los reclamos que en dicha movilización se realizaron.
            Durante los días 2 y 3 de diciembre de 1961, la Unión Ferroviaria convocó para reunirse a su Congreso Federal en forma ordinaria. Las resoluciones que tomó el mismo, se referían a un orden del día compuesto por 9 puntos.
            En el primer punto, acordó encomendar medidas para que se cumplieran por parte del Directorio las soluciones de distintos problemas elevados por una Comisión Bipartita que se había creado a raíz de una situación conflictiva que se había extendido entre el 3 de mayo y el 5 de junio de ese año. El segundo punto resolvía impulsar ante el Parlamento, una ley que permitiera la presupuestación de una parte del personal, que se encontraba pendiente. El tercer punto establecía que se reclamara al Directorio la equiparación salarial de los jornaleros contratados con los presupuestados.[1]
            Por el cuarto punto se emitía una declaración de solidaridad con los ferroviarios argentinos en conflicto. El punto cinco reclamaba, que ante la falta de promociones del personal, se aplicara el principio legal de que a partir de los 210 días de producida una vacante, quien tenga mayor derecho fuera asignado al cargo.[2] El sexto punto se refería al tema de la vivienda. Los ferroviarios apoyaron la creación por parte del Directorio, de una comisión para estructurar un plan de viviendas para el gremio y facultaba al Consejo Federal para que apoyara movimiento nacionales que tengan igual finalidad y bregar para que la amortización de la vivienda no sea superior al 40% del sueldo. El séptimo punto se refería a la situación y defensa de los ferrocarriles. Allí se reclamaba a los poderes públicos el establecimiento de una Comisión Coordinadora del Transporte y políticas que transformaran los ferrocarriles en un medio ágil y eficaz tanto en el rubro pasajeros y cargas y que no se suprimieran servicios. Es interesante la resolución del punto octavo que se titulaba “Posición del gremio en materia de orientación”, ya que ella no es seguramente ajena a los debates que por esos años atravesaban a parte de la izquierda y principalmente a los socialistas, que tenían una clara influencia en la Unión Ferroviaria. La resolución adoptada reafirma la trayectoria seguida por la Federación Ferroviaria en materia de orientación sindical y  establece “que la política seguida por los dos regímenes que pretenden la hegemonía del mundo, no han dado soluciones positivas a la angustiosa situación en que se hallan los trabajadores” y de acuerdo a ello, resuelven “luchar en el campo nacional e internacional, contra la influencia de ambas” a su vez que reafirman “su fe en que el destino de los pueblos se logrará a través de la implementación de la democracia integral”.[3]





[1] El personal contratado cobraba a partir de enero de 1961 $ 24,60 por día, mientras que un presupuestado $29.50.
[2] Se denunciaba que desde la creación de afe, había existido un proceso de promociones en el año 1958.

[3] Documento de archivo del autor.

domingo, 1 de mayo de 2011

Capitulo VII. 1967.






Capitulo VII

1967.

         El miércoles 1 y jueves 2 de febrero los ferroviarios  conjuntamente con la Mesa Sindical Coordinadora participan de un paro de 48 horas. Los reclamos de esta medida se relacionaban a reivindicaciones comunes a los otros gremios de los Entes estatales (aprobación del presupuesto de 1967) y propias del gremio (adelanto a cuenta del presupuesto[1] y aprobación del reglamento de trabajo para el personal de las estaciones).[2]
            La Federación Ferroviaria venía manteniendo una movilización permanente desde varios meses por la aprobación del Presupuesto[3] y por el pago de los sueldos en fecha.
                Sobre las continuas luchas que durante muchos años se realizaran para cobrar los sueldos en fecha, lo expresado por la Federación ilustra la labor que la Dirección del gremio debía cumplir y el desinterés de los directorios y Ministros: “Lo primero que hay que denunciar (...) es la actitud asumida por el Directorio. No dando un solo paso, no haciendo una sola gestión (...) el conseguir el dinero para hacer efectivos los sueldos al Gremio, recayó sobre las espaldas de los Dirigentes gremiales (...) hemos tenido que andar por todos los Ministerios para concretar las entregas y los compromisos...”.[4]

            Al siguiente día la Mesa Sindical Coordinadora y la Federación Ferroviaria, realizan una nueva movilización entre las horas 10 y 30 a 12 y 30: Mientras el personal ferroviario de las oficinas de la Estación Central concurrían a una movilización frente a la casa de gobierno, los ferroviarios de los talleres Peñarol, paralizan sus tareas en el mismo horario para realizar una asamblea. No se paralizan los servicios de trenes.
            El 24 de febrero la Federación resuelve una jornada nacional de lucha en apoyo al conflicto que mantenían los trabajadores de Salud Pública, de una hora por turno, afectándose los servicios de trenes.
         Entre los días 16 y 27 de febrero de 1967, una comisión de Actualización del Reglamento de Viáticos[5] y Compensaciones integrada por autoridades de AFE[6] y representantes de los trabajadores,[7] estuvo abocada a dar solución a un tema siempre presente en las reivindicaciones de los trabajadores. Finalizada la labor con acuerdos en muchos de los artículos que se proponían modificar de la Reglamentación vigente y desacuerdos en otros entre la delegación obrera y las autoridades de AFE, se da por finalizada la tarea.
            Tan bien en el curso de este año, se trabajo en una Comisión con el objeto de estudiar un nuevo reglamento de trabajo del personal de Conducción. La creación de esta comisión, nace a instancias de un planteamiento realizado por la Sub Comisión del Personal de Conducción a la Comisión Asesora. A partir de allí, el Directorio designo su integración con integrantes de la administración,[8] la Comisión Asesora[9] y delegados del personal afectado.[10] Luego de comentar en su informe los delegados obreros que “Como todo trabajo en Comisión, donde la representación de los trabajadores conforma una minoría, el trabajo en la misma es arduo a la vez que difícil de poder obtener todas las metas propuestas”, concluyen que “corresponde a los compañeros, juzgar lo actuado”.
            Mientras Montevideo vivía intensas movilizaciones ante el arribo al país del Presidente de los ee.uu Lindon Jonson para participar en la Conferencia de Presidentes[11] que se realizaría en nuestro principal balneario, se produce un conflicto en el sector guardas que afecto por varios días el transporte de encomiendas. El mismo culminó al lograrse una revisión del Reglamento de trabajo que contemplaron las aspiraciones sustentadas por esos trabajadores.[12]
            El 1º de mayo de 1967, encolumnó a los ferroviarios en forma mayoritaria, en una de las 10 concentraciones[13] que marcharían a la concentración previa que llamó la CNT para las 15 horas en el Palacio Legislativo. El mitin final fue en Agraciada y Colonia. Este conmemoración del día de los trabajadores, se da con la instalación de un nuevo gobierno encabezado por el General Oscar Gestido, que comienza a gobernar con la nueva Constitución aprobada en el mismo acto eleccionario de noviembre del año anterior y con una deuda externa de 510 millones de dolares. El nuevo gobierno tenía en los cargos de gobierno, con los cuales debían lidiar los trabajadores ferroviarios, tanto en los aspectos reivindicativo como en aquellos vinculados a los problemas ferroviarios, a Justino Carrére Sapriza como Ministro de Transporte, Comunicaciones y Turismo; a Carlos Vega Garzón[14] como Ministro de Hacienda y Luis Faroppa en la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.
            Ese año la Federación Ferroviaria que “ha participado de una manera u otra, espontáneamente, en todos los Primeros de mayo (...) ha entendido que ya es tiempo de que lo haga de manera organizada y demostrando de una manera definitiva que estamos codo con codo con todos los hermanos trabajadores (...) la Federación ferroviaria ha resuelto  en homenaje a esta magna fecha, establecer que el Día del Ferroviario coincida con el día de todos los trabajadores...”.[15]
            El llamamiento de la cnt, bajo el titulo 1º de Mayo de Unidad y Lucha, expresaba: “Esta fecha gloriosa del proletariado internacional, encuentra a la gran mayoría de los trabajadores organizados del Uruguay, en la culminación de victoriosas acciones en los últimos meses. Acciones que arrancan como punto de reeditación y lucha por los mejores principios de progreso y unidad de los trabajadores desde el 28 de setiembre de 1966 donde se forjó esta gran Central que es la CNT cómo culminación del esfuerzo y unidad de acción del conjunto de las organizaciones sindicales. (...) Es así, que los obreros unidos a otras capas progresistas y patrióticas, acordaron un programa de soluciones aún vigente en todos sus términos, ese programa adoptado por la cnt lleva el sello del histórico gran cabildo abierto que con el nombre de CONGRESO DEL PUEBLO se llevó a cabo el 12 de agosto de 1965. Programa que es expresión de los grandes esfuerzos reivindicativo por el mejoramiento económico y social, en defensa de las libertades y derechos del pueblo. La fe y la combatividad puestas por las organizaciones agrupadas en el seno de la CNT, emanadas de las grandes experiencias realizadas a lo largo y ancho de todo el país, reafirman la disposición de lucha con renovados impulsos en base a estos programas, que remuevan las actuales estructuras económicas y sociales, terminando con los privilegios y negociados de la burguesía retrógrada. (...) La CNT hace un ferviente y fraterno llamado convencidos de que solo La unidad y la lucha de la clase obrera, aliada a los campesinos, a loe jubilados y maestros, a loe profesionales y artistas, a los jóvenes y a las amas de casa, a todos cuantos sufren las amargas con secuencias de esta política de carestía y privilegios, podrá cambiar esta situación”.[16]
            La plataforma incluía; trabajo, medidas contra la carestía,[17] salarios, salud, educación, vivienda, libertades públicas solidaridad con los gremios en conflicto, reforma agraria, nacionalización de la banca, ruptura con el fmi, libertad de todos los presos sociales y sindicales. Durante el transcurso del acto, se producen incidentes entre los participantes.
            Tres días después, se producen importantes aumentos en las tarifas de la electricidad y los teléfonos,[18] acompañados del envió de un proyecto de Ley de Emergencia al Parlamento.
            El 13 de mayo, al mismo tiempo que el Parlamento aprueba las venías de los nuevos Directores de afe, se resuelve tomar medidas de lucha en reclamo de cobro de haberes y contra designaciones ilegales en afe por parte del Directorio. A partir de ese día los talleres Peñarol realizan paros de brazos caídos durante toda la jornada y se suprime la corrida de trenes de cargas y haciendas en toda la red del país. El día 15 se unen a la medida de paro de brazos caídos el personal administrativo y se realizan movilizaciones ante el Directorio[19] y los Ministerios de Transporte[20] y de Hacienda.[21] Al día siguiente se reducen los servicios en todas las líneas[22] y se realizan paros de una hora por turno en los trenes.
            Ante esa situación el Directorio resuelve el mismo día 13 la suspensión de todos los servicios ferroviarios. Al día siguiente la Federación emite un comunicado en el que da cuenta de la resolución que tomó frente a la decisión del Directorio.[23] Allí denuncia “ que los sueldos que perciben los funcionarios de afe, son absolutamente insuficientes (...) que frente al sensible atraso en el pago, que luego de haberse iniciado fueron suspendidos” habían tomado medidas “que no tuvo por finalidad ocasionar perjuicios al organismo, ni a la población (...) que es responsabilidad directa del Directorio (...) que no ha ejercido esa responsabilidad “ y que el gremio “deslinda toda responsabilidad respecto a las consecuencias de la actitud adoptada por el Directorio”.
            Como respuesta a la decisión del Directorio, resuelve que los trabajadores se presentes al trabajo y que en caso de presentarse la fuerza pública en los lugares de trabajo, abandonará su puesto, haciendo entrega, bajo inventario de los valores a su cargo. En caso de no permitirse la entrada a los lugares de trabajo, los dirigentes de la Federación en los distintos sectores se reunirían para adoptar posición.
            Por su parte la ofu,[24] frente al conflicto emitía un boletín informativo con el titulo “Moratoria de los sueldos de los trabajadores NO; Moratoria de la deuda externa SÍ!”. A la vez que llaman “a cada ferroviario, a mantenerse firmes y unidos en la dura y difícil lucha que estamos manteniendo junto a la Federación Ferroviaria”, denuncian que “el gobierno en el mes de marzo creó una situación similar al enviar mil cuatrocientos cuarenta millones de pesos a la banca extranjera, está juntando peso sobre peso para cumplir nuevamente con las exigencias del Fondo Monetario Internacional (...) entre el 16 de febrero y el 16 de marzo, se aprobaron dos devaluaciones que incidieron en el encarecimiento sobre la población...”.[25]
            El 15 de mayo los trabajadores realizan una concentración frente al Directorio, mientras que la dirección del gremio se entrevista con estos y el Ministro de Hacienda sin obtenerse repuestas favorables a los reclamos. Ante esa situación se incrementan las medidas gremiales, ampliando a todo el gremio de paro de brazos caídos.
            El 16 se reúne la Federación con el Ministro de Transporte, quien le formula al gremio una propuesta, que luego de ser analizada origina una contra propuesta que es trasmitida al Directorio, La misma establecía un cronograma de entregas de recursos al organismo, las formas de hacer efectivo los sueldos y los adeudos pendientes, y establecía “que la federación Ferroviaria no acepta ni permitirá ningún tipo de sanción ni descuento, por la realización de las medidas gremiales” a la vez que “exige un compromiso formal del Directorio (...) en el sentido de que nuestro sueldos se pagarán en lo sucesivo el día 15 de cada mes, en todo el país”.[26]
            El 19 por la tarde, se reúne la Federación para considerar una formula propuesta por el Directorio que posibilita atender los reclamos que habían dado origen al conflicto y resuelve “levantar la totalidad de las medidas de inmediato a partir del día 20 (...) de no cumplirse las entregas acordadas, se reimplantaran las medidas nuevamente .[27]
            No debió esperarse mucho, para que los ferroviarios volvieran a reiniciar el conflicto. El Ministerio de Hacienda no cumple con las entregas de dinero al organismo y se paralizan los pagos. Nuevamente la Federación realiza intensas gestiones ante diversas autoridades del gobierno, llegando inclusive a entrevistarse con el Presidente de la República.[28]
            El Presidente “fue terminante en manifestar que las posibilidades del Ministerio de Hacienda no permitían hacer otras entregas a afe (...) la situación era muy difícil y que tendía a agravarse[29]. A partir del día 15 se reimplantan medidas gremiales, por las cuales todas las líneas que no habían cobrado realizan paros de brazos caídos, quienes ya habían cobrado realizan paros horarios por turno y se suprimen las horas extras en todas las secciones.
            Finalmente el 30 de mayo, se resuelve el conflicto y la Federación levanta las medidas de lucha al fijarse el cronograma de los pagos pendientes y al lograrse que no se efectuaran descuentos de los jornales perdidos por las medidas gremiales dispuestas. Quedaba pendiente, aun la reconsideración de designaciones y promociones ilegales efectuadas por el Directorio y que eran cuestionadas por la gremial.
            Es interesante señalar que este conflicto que se había hincado el 13 y culminó 18 días después, no generó una respuesta solidaria de la Mesa Sindical Coordinadora ni del Departamento de  Trabajadores del Estado, al parecer por no haberla solicitado. En el comunicado de la Federación que pone fin al mismo, se da cuenta de una resolución  de la Mesa Sindical Coordinadora “que entiende que el problema planteado  en la Federación Ferroviaria, es de la totalidad de los gremios (...) afectando  al movimiento sindical en su conjunto (...) pasar a consideración  de las organizaciones que la componen, las medidas de lucha que el caso requiera...”. Esa tarde en que se solucionó en conflicto “representantes de la msc se hicieron presentes en afe, a efectos de solicitar entrevista con el Directorio, lo que finalmente no hubo necesidad de realizar (...) saludamos a los compañeros de la msc, por la clara e inmediata actitud solidaria asumida una vez que les fue planteado el problema...”.[30]
            Para el mes de junio, “luego de intensas gestiones”, se tiene un cronograma de pagos de los sueldos, perola federación “se mantendrá alerta del estricto cumplimiento de todos y cada uno de los puntos acordados (...) ya que el no respetarlos determinará la inmediata aplicación de medidas de lucha”.[31] Como se transformaría a partir de ese periodo, en una suerte de rutina mensual, el incump0limiento del gobierno genera nuevas movilizaciones en procura de cobrar los sueldos. El 15, a las tres de la tarde paran los ferroviarios y se concentran frente al Ministerio de hacienda[32], sin afectar los servicios de trenes.[33]
            A partir del 21 y hasta el 28 de junio, se realizan asambleas en 37 localidades del interior del país por parte de la Unión Ferroviaria para informar entre otros puntos un asunto que sería resuelto en una próxima Asamblea General Extraordinaria que se llevaría a cabo el 1º de julio, la integración de la Federación al Departamento de Funcionarios Públicos dependiente de la cnt.[34]
            La Federación al mismo momento que aprueba la integración a la nueva organización de los trabajadores del Estado, junto a sus reivindicaciones presupuéstales en su Congreso  Extraordinario, resuelve  solidarizarse con el conflicto que mantenían los periodistas, gráficos y vendedores de diarios de la Capital, ante el lock-out patronal que incumplía con el Convenio y había despedido a casi doscientos trabajadores entre los cuales se encontraban dirigentes del gremio.[35]
            La Federación en el marco de un plan de lucha que desarrollan la totalidad de los funcionarios del Estado a lo que suman  que “debido que mes a mes se nos corren las fechas de pago, lo que implica en la practica que con una misma cantidad de dinero, tengamos que pasar mayor cantidad de días haciendo frente a un aluvión de aumentos de todo orden...”,[36] realizan paros horarios los días 5, 6 y 7 de julio que no afectan el servicio de trenes. Esas movilizaciones culminan con un mitin en el Palacio Peñarol.
            El 10 de julio ante el no cumplimiento de los pagos del mes y ante reiteradas negativas del Presidente del Directorio de recibir a la Federación, comienzan medidas de paro de una hora por turno, se reducen los servicios de trenes con suspensión de las horas extras. Las medidas recién serán levantadas dos días después al haberse establecido fechas de pago.
            El 19 de julio en el marco de la movilización conjunta con el resto de los funcionarios públicos se realiza un mitin en  las proximidades de la Estación Central en Agraciada y La Paz preparatorio del paro nacional que se realizaría al otro día.
Luego del paro de 24 horas y ante la respuesta del gobierno con relación a los aumentos reclamados, la Federación en el marco de la msc y el Departamento de Funcionarios del Estado, realizan una nueva jornada de protesta el 26 de julio. La misma consistía en paro de una hora en todo el gremio y de tres horas en los sectores administrativos y talleres para participar en una concentración en la explanada municipal.
            La convocatoria a participar en la movilización que realiza la Federación, termina con una exhortación “Compañero ferroviario si usted no trabaja su lugar de lucha esta junto a la federación acompañando la manifestación”, las razones de ello están documentadas en la hoja semanal informativa de la Unión Ferroviaria, “...a la última movilización (...) solo concurrieron ocho personas (...) pese a tener el sindicato un ómnibus en la puerta de los Talleres, para posibilitar el traslado (...) similar observaciones les corresponden a algunos compañeros de Central, que marcan sus tarjetas y se retiran a descansar cómodamente en sus casas”.[37]
            A partir del 1º de agosto, la Federación pone en marcha un Plan de Lucha, a partir de la recomendación realizada a los gremios por la Asamblea Nacional de Delegados del Departamento de Funcionarios del Estado, y la “libertad a las organizaciones para que estructuren su plan de acuerdo a la efectividad y conveniencia de cada una”.[38] Las medidas se extienden hasta el día 4. Las sanciones, la presencia del ejército en la zona portuaria[39] y la clara amenaza del Presidente que “pronuncia un discurso por Televisión cuya esencia fue una concreta amenaza a los sindicatos...”, amenazaba con una generalización del conflicto a otras áreas del movimiento sindical que también vivía duros enfrentamientos con el gobierno y las patronales.[40]
            El 2 de agosto el Ministro de Trabajo, le plantea a los gremios la creación de una Comisión bipartita para buscar nuevas formulas de soluciones al diferendo. Ante ello la Federación traslada al resto de los gremios estatales, la aceptación de la iniciativa, pero estableciendo algunas condiciones para ello: “retiro inmediato de las fuerzas armadas que se encuentran ocupando los lugares de trabajo en el Puerto. No aplicación de sanciones en ningún organismo y establecer un plazo de 7 días (...) para que esta Comisión se expida”.
            Aceptadas por el Consejo de Ministros esas condiciones que habían hecho suyas el resto de los gremios se produce el retiro inmediato de las fuerzas armadas del recinto portuario y se inicia un proceso de acercamiento entre las posiciones enfrentadas, hasta que el día 4, se llega a una formula que pasa a consideración de los trabajadores.
            El día 7 el Consejo Directivo de la Unión Ferroviaria resuelve aceptar lo acordado por la Comisión bipartita, dejando sentado que esta sería llevada a la Asamblea de Delegados a fin de que ésta resolviera en forma definitiva. Es discutible, si un análisis de la formula de acuerdo, satisfacía las aspiraciones originales de los trabajadores estatales o si su aceptación es el resultado de una valoración política de la situación y las posibilidades reales de los gremios de extender la lucha. Esa situación se manifestó en la Asamblea General de Delegados de la Unión Ferroviaria que resolvieron por una “moción triunfante por abrumadora mayoría” presentada once delegaciones que aceptaba la formula “aunque es insuficiente” y resolvía “mantener la movilización (...) frente al Directorio (...) llegando a la aplicación de medidas de lucha si las circunstancias así lo aconsejaran”.[41]
            Sin duda que la forma que culminó el conflicto con el gobierno, genero polémicas que atravesaron al gremio ferroviario. Esa situación se desprende de las notas de la Hoja Semanal Informativa de la uf, que daba cuenta de ataques a la dirección del gremio y la necesidad de seguir fundamentando la aceptación de la formula. En una de ellas se decía “debemos ser nosotros los que decidamos el momento más oportuno para enfrentar de lleno al gobierno”, que la formula aceptada “si bien insuficiente, por lo menos lo acerca de nuestras necesidades como para no abrir la lucha frontal (...) la clase obrera seguirá luchando (...) para  ir logrando (...) esperando y preparándonos para estar en las mejores condiciones para cuando el Gobierno (...) decida  enfrentarnos de lleno y en ese momento debe encontrarnos a pié firmes, preparados para dar ahí sí una gran batalla que puede ser el prólogo de la definitiva, esta batalla tiene que encontrar al Movimiento Obrero perfectamente esclarecido y agrupado”. [42]
            El 1 de setiembre se realiza una nueva jornada de lucha, ante la reiteración de regresivas actitudes del gobierno, como la prohibición de realizar en Uruguay el Congreso de Unidad Sindical Latinoamericana[43], el desalojo de fábricas ocupadas, la ocupación del Puerto[44] por las fuerzas armadas. El paro de media hora por turno en el servicio de trenes y el abandono de tareas a partir de las cuatro de la tarde para concentrarse en el Palacio Legislativo y de allí marchar hasta Plaza Libertad apuntaba a respaldar la Plataforma por soluciones levantada por la cnt[45] y atender el incumplimiento de algunas condiciones puestas por los trabajadores del Estado para levantar el último conflicto, de “que no serán aceptadas sanciones” y “en algún organismo se insiste en su aplicación e incluso ante la protesta sindical, nuevamente se utilizan las fuerzas armadas”.[46]
            Nuevamente se registran dificultades en la participación del gremio ferroviario en la movilización del 1º de setiembre, “con profundo pesar hemos palpado (...) la frialdad con que parte del gremio tomó esta jornada (...) hubo indiferencia casi total (...) podemos decir que no alcanzaron a 40 los ferroviarios que se contaban en la manifestación...”.[47]
            El lunes 11, la Federación  ante el grave conflicto que mantenían los trabajadores del Correo por su Presupuesto, toma medidas solidarias consistentes en no atender ningún tráfico que tenga relación con los servicios del Correo.[48]
            El 21 de setiembre, la Federación ante el mantenimiento de la violación del Convenio entre el Departamento de Trabajadores del Estado y el gobierno, realiza paros de una hora por turno y al día siguiente se aplicarían medidas de trabajo a reglamento.[49] A partir del día 20 y hasta el día 24, la uf realiza visitas a 19 lugares de concentración de ferroviarios.
            El 22 de setiembre la Federación mantiene una entrevista con el Ministro y el sub secretario de Trabajo, recibiendo una propuesta de solución a los problemas de afe y que no “habrá sanciones ni descuentos con el pago de setiembre, estos últimos serán descontados en 1968”.[50] Ante ello, la Federación resuelve dejar en suspenso las medidas gremiales a partir del día 23 y mantenerse vigilante al cumplimiento de la formula establecida.
            La Hoja Semanal Informativa del 27 de setiembre informa de la restructuración de secretarias y la representación de la uf en la Federación. El mismo se ajusta al siguiente esquema: Presidente Edmundo Casaravilla, Secretario General José B. Furgón, mientras que ante la Federación es designado Presidente Walter Caulia, Secretario General Derby Rodríguez y Tesorero Miguel A, Farto.[51]
            El 9 de octubre, el Presidente de la República decreta la aplicación de Medidas Prontas de Seguridad, la que son repudiadas por el movimiento sindical mediante un paro general de 24 horas el día 11 y un mitin en Plaza Libertad el día 10.. “Es necesario que cada trabajador ferroviario esté compenetrado del momento especial que vive la República y los peligros que se ciernen sobre las organizaciones sindicales, los derechos gremiales y libertades públicas,”alertaba la Federación Ferroviaria al mismo tiempo que planteaba que “por cada dirigente que sea detenido por la fuerza pública, deberá surgir de la masa una multiplicación de los mismos”. [52]
            Mientras se desarrollaba el paro, el Directorio de afe emite un comunicado al personal haciéndole “saber que deberán dar cumplimiento a lo dispuesto por el Decreto del Poder Ejecutivo que prohíbe toda propaganda oral o escrita sobre paros, huelgas u otras medidas (...) la inobservancia de las medidas dispuestas da motivo a su comunicación al Poder Ejecutivo para la adopción de ñlas sanciones que correspondan, y las disciplinarias que el Directorio pueda tomar...”.[53]
            Culminado en paro general en respuesta a las “Medidas Extraordinarias decretadas por el gobierno, y por la no aplicación de sanciones, persecuciones, traslados decretados por diversos Directorios del Estado”,[54] la Federación inicia el día 12 medidas de trabajo a reglamento y paros de 30 minutos en reclamo del pago de sueldos.
            La prohibición decretada por el gobierno impiden hasta el 25 de octubre la emisión de informaciones escritas y la audición de la uf, “hoy reiniciamos nuestro diálogo semanal mediante la Hoja Semanal Informativa (...) decimos reiniciamos (...) por el hecho de que por otros conductos se mantuvo informado y movilizado al gremio en planas medidas de seguridad”. El balance que la uf realiza de los hechos “las hacemos en función de nuestra total independencia ideológica y sindical que siempre caracterizó a la uf. Sobre el paro del día 11, “salvo una ínfima minoría; que posteriormente reunida e informada debidamente, recapacitó reaccionando en forma saludable, el mismo fue realizado en forma conciente y unánime por todo el gremio”.[55] Se puntualiza que “el ferroviario tiene experiencia, no le asusta el cuco de las medidas de seguridad, repudia sanciones, persecución y encarcelamiento de dirigentes (...) seguirá dando magníficos ejemplos de disciplina y conciencia gremial (...) para enfrentar represiones mucho más duras que la reciente. ¿Porqué decimos esto?, porque observamos dolorosamente que gremios que ya han cobrado sus haberes con sanciones, nada o poco han hecho para sacudirse de encima esa peligrosa espada de Damocles. Quien tiene la culpa de esa situación es la dirección gremial, que no ha impulsado debidamente a la masa. Que ha esperado la realización del paro del 11-x-67 sin hacer anteriormente prácticamente medidas de fondo. O el caso específico de los compañeros bancarios, que levantaron sus medidas gremiales en aras (creemos equivocadamente) de una pacificación social del país que nosotros somos concientes no contribuimos a crear”.[56] Estas duras reflexiones realizadas “en base a nuestra concepción del movimiento sindical”, fueron trasladadas a los “órganos correspondientes para que sean discutidas y analizadas. No se entienda que pretendemos ser divisionistas (...) pretendemos sí forjar la unidad sobre bases sólidas, y para ello señalaremos crudamente, todos los hechos que a nuestro entender no contribuyan a crear las condiciones y obren en forma negativa, para el movimiento obrero...”. [57]
            Las diferencias que se manifestaban desde la  con uf con la conducción del movimiento sindical por parte de la cnt, ya se habían registrado anteriormente “durante la aplicación de estas medidas de seguridad las organizaciones obreras en mayoría han entendido que no era el momento oportuno para enfrentarlas, pero desde ya debemos prepararnos para el futuro, pues las anteriores no serán las últimas”.[58]
            Con relación  a la aplicación de sanciones por las medidas realizadas por los trabajadores, en el seno del Departamento de Trabajadores del Estado, la situación era la siguiente en la anp se había aplicado un día de descuento mientras que en los Bancos Oficiales, el descuento había sido de 9 días. En cuanto a afe, el Directorio había expresado que no habrá sanciones, que se le enviaría una lista de todos los paros realizados al Ministro de Trabajo[59] para que dictamine que descuentos se harán. La Federación mantenía la posición “de no aceptar ningún tipo de sanciones”.[60]
            El 23 de octubre el Presidente de la República anuncia en un discurso emitido por la cadena oficial, una serie de medidas económicas “que implican la aprobación del paquete de imposiciones exigidas por el fmi; drástica desvalorización y congelación de sueldos e ingresos”. El 6 de noviembre el Consejo de Ministros, las pone en práctica. Frente a esa nueva situación a la que se suma las sanciones y el procesamiento y encarcelamiento de dirigentes bancarios “en una abierta ofensiva para implantar la reglamentación sindical”, origina que “la clase trabajadora, tiene el deber de enfrentar con todas sus fuerzas esto (...) para esto está convocada la gran manifestación (...) que partirá desde la Explanada de la Universidad a la hora 18 y 30” hasta el Palacio Legislativo. Los ferroviarios, sin aplicar medidas de paro, esperarán la marcha en la Plaza Libertad.[61]
            En el curso de noviembre de este año, aparecen en forma pública mediante una publicación titulada vanguardia sindical,[62] un denominado “grupo gremial de ferroviarios, dando su posición e ante la actual situación del país y del gremio”. Este material, luego de expresar sus opiniones sobre la situación del país y analizar la organización actual de la uf y concluir que  no “es expresión de la base del gremio”, la emprende  con “los métodos de lucha (que) en este momento ha sustituido la combatividad, el enfrentamiento contra la oligarquía por el “mantenerse alerta”, la entrevista con los Directores, el diálogo con el gobierno (...) se frena la gremio negándole la posibilidad de profundizar y generalizar la lucha (...) la masa necesita profundizar las luchas e integrarse en forma creciente a la dirección de ellas, pues los actuales dirigentes no le presentan más que fracasos “ propone que el sindicato se organice por asambleas de sección y Juntas de Delegados que elegirían a la Dirección. Sobre la situación interna de la uf, dice que el “Partido Comunista del Uruguay, sucursal del pcus sirve fielmente a los objetivos de este, frenando y desvirtuando las luchas del Movimiento Obrero a través de la cnt y el dte (...) en nuestro gremio está representada por ofu,  (...) a pesar de que la Dirección de uf lleva adelante una práctica común a la de la burocracia política no tiene en común los objetivos de ésta (...) la burocracia política necesita dominar la organización que posee poder de decisión en la Federación Ferroviaria y que no responde a sus intereses políticos y es por esto que propone e impulsa la fusión de ofu con uf, o en última instancia la afiliación de la dirección de ofu en uf “.[63]
            La uf, se prestaba a realizar el 2 y 3 de diciembre su Asamblea General de Delegados, para cuya preparación efectuó cincuenta y cinco asambleas informativas en el interior del país, entre los días 16 y 23 de noviembre. La Asamblea entre otros puntos, resolvió en el punto “Relaciones intersindicales”, mantener la suspensión del pago de la afiliación a la itf; sobre la msc y el dte, pasar el tema a la próxima Asamblea, ante el reducido quórum y “en la seguridad también de que cuando se realice, habrá otros elementos que permitan analizar profundamente los resultados alcanzados...”.[64]



[1] Se reclamaban $2.500.00 mensuales de adelanto, mientras que el Directorio de AFE había resueltó solamente un adelanto de $ 800.00 por concepto de Hogar Constituido. La gremial sostenía que ello significaba una rebaja $ 400.00 del sueldo.
[2] La falta de aprobación de este reglamento, según la gremial, era insostenible por adeudos de licencias, recargos de la jornada laboral, falta de descansos semanales.
[3] Desde el 5 de enero el Presupuesto se encontraba en la Contaduría General de la Nación, en espera de su informe, para luego de la firma del Ministro de Hacienda, fuera al Ministerio de Obras Públicas quien lo elevaría al Poder Ejecutivo.
[4] Documento de fecha 05/04/67 de archivo del autor.

[5] Esta Comisión había sido creada por resolución del Directorio del 15/03/66.
[6] Francisco Talamás (Gerencia General); Hugo Molea (Gerencia Material y Tracción); Ruben Clara (Gerencia Explotación); Valentín Mautone y Eleuterio Vallejo (Vías y Obras); Luis M. Clavell (Proveeduría); Eleuterio Pereira (Señalización y Comunicaciones); Hector Negro (Servicio Médico); Julio Gemelli (Hacienda).
[7] Raúl Fraga (Delegado Obrero sector Guardas); Juan P. Medina (Delegado Obrero personal de Conducción); Juan E. Carvajal (Delegado de la Federación Ferroviaria).
[8] Daniel Martins, Anselmo Scofet y Ernesto Manifield.
[9] Leoncio Da Silva.
[10] Ángel Álvarez, Hilario Ferrer, O. Costa y R Badó.
[11] La Conferencia comienza el 12 y finaliza el 15-IV.
[12] En la Comisión nombrada para tratar el Reglamento del Personal de Guardas, la Federación estuvo representada por Walter Galiniani.
[13] En Ariel y Sayago recorriendo Millán, San Martín y Agraciada.
[14] Lo suplantará Amilcar Vasconcellos el 28-VI-67
[15] Documento de la Federación Ferroviaria convocando al Primero de Mayo. Archivo del autor.
[16] Documento de archivo del autor.
[17] Ya se había producido en el nuevo gobierno una devaluación del 10% el 16-III.
[18] 80% y 120$ de promedio, respectivamente. El aumento del costo de vida en el primer semestre es del 36.5%.
[19] Integraban el Directorio Julio César Bustelo, Barthaburu y Elizeire.
[20] El Ministro era Justino Carrere Sapriza.
[21] Al frente del Ministerio estaba el Contador Carlos Végh Garzón.
[22] La aplicación de medidas por parte del personal de conducción y guardas, que al no cobrar sus salarios en las fechas establecidas sólo realizaba sus servicios en aquellos recorridos que no lo obligaban a pernoctar fuera de su residencia, ocasionara una consiguiente reducción de los servicios.

[23] Documento de archivo del autor.
[24] Organización de Ferroviarios Unidos.
[25] Documento fechado en mayo de 1967. Archivo del autor.
[26] Boletín Informativo de la OFU del 17-V-67. Archivo del autor.
[27] Comunicado de la Federación ferroviaria del 19-V-67: Archivo del autor.

[28] Esta entrevista la realizan conjuntamente con Elbio Pérez Telechea, un ex funcionario ferroviario que recientemente había sido designado como Director de afe, que Presidía Julio César Bustelo e integraba también el Sr. Elizeire.
[29] Boletín de la Federación del 24-V-67, archivo del autor.
[30] Boletín de la Federación del 30-V-67, archivo del autor.
[31] Boletín de la Federación del 9-VI-67. archivo del autor.
[32] El Ministro de Hacienda era Amilcar Vasconcellos y el sub secretario  Carlos Queraltó.
[33] Los pagos  correspondientes a junio, recién se cumplirán en su totalidad posteriormente al día 24-VI.
[34] La Federación Ferroviaria no aún estaba integrada a la cnt.
[35] El conflicto se inoicia el 1 de julio con las empresas editoras de diarios
[36] Boletín de la Federación ferroviaria del 4-VII-67. Archivo del autor.
[37] Hoja Semanal Informativa Nº 104, año 3 del 26-VII-67. Archivo del autor.
[38] Las medidas eran de una hora de paro por turno en los sectores no involucrados en la marcha de los trenes y trabajo parcial a reglamento en los sectores de maniobras. Boletín de la Federación del 30-VII-67. Archivo del autor.
[39] El 19-VII el Poder Ejecutivo ratifica un Decreto de 1966 por el que se autorizaba a las fuerzas policiales y militares a desocupar los lugares ocupados por los trabjadores.
[40] Boletín Federación Ferroviaria del 10-VIII-67. Archivo del autor.
[41] Boletín de la Unión Ferroviaria, archivo del autor.
[42] Hoja Semanal Informativa Nº 109, año 3 del 30-VIII-67.
[43] Se habían detenido a algunos dirigentes que habían llegado al país para participar en dicho Congreso.
[44] Al frente de la anp estaba el General Ribas.
[45] La plataforma del paro era “en defensa de las libertades y derechos sindicales (...) apoyo de los trabajadores de la prensa, la enseñanza y demás gremios en lucha (...) contra la militarización del personal civil del mdn.”
[46] Federación Ferroviaria, boletín del 31-VIII-67. Archivo del autor.
[47] Hoja Semanal Informativa de la uf, Nº 110, año 3 del 06-IX-67. Archivo del autor.
[48] Federación Ferroviaria, boletínes del 09 y 27-IX-67. El conflicto se soluciono y las medidas solidarias fueron levantadas  el 27 Archivo del autor.
[49] Federación Ferroviaria, boletín del 19-IX-67. Archivo del autor.
[50] Federación Ferroviaria, boletín del 22-IX-67. Archivo del autor.
[51] Los otros integrantes son Regino Vega, José G. Vidarte, Juan P. Medina, Antonio Fleitas Da Silva, Rubens Sosa, José R. Villar, Washington Dionisio, Héctor Cabeza, Gaudencio Amarillo,  Ruber Curbelo, Walter Galinianes, Gilberto Coghlan, Hugo Gonzalez, Ramón Sanchez, José Ramón Paulette, Angel Benitez, Hilario Ferrer y Roberto Muñoz.
[52] Comunicado de fecha 10-X-67, archivo del autor.
[53] Comunicado al Personal del 10-X-67, archivo del autor.
[54] El Directorio de afe, no las había aplicado. Sí se aplicaban el en Puerto y en Bancarios. Ver Boletín de la Federación de fecha 11.X.67. Archivo del autor.
[55] A modo de ejemplo en la Inspección de Tráfico de Paso de los Toros no habían realizado el paro, el Inspector de Tráfico, los Jefes de las estaciones de Rivera y Piñera y un peón de esta última Estación. Ver Hoja Semanal Informativa del 8-XI-67. Archivo del autor.
[56] Hoja Semanal Informativa de la uf, 25-X-67, archivo del autor.
[57] Ibid.
[58] la lucha del pueblo y las medidas de seguridad, Hoja Semanal Informativa del 1-IX-67 de la uf. Archivo del autor.
[59] El nuevo Ministro de dicha cartera era el Ing. Acosta y Lara.
[60] Federación Ferroviaria, boletín del 7-XI-67. Archivo del autor.
[61] Ibid, del 10-XI-67.
[62] Boletín de cuatro carillas de fecha 13-XI-67, archivo del autor.
[63] Ibid.
[64] Hoja Semanal Informativa de la uf de fecha 6-XII-67. Archivo del autor.